Bueeee...Pasaron el cine, las cenas, los besos candentes; las flores, chocolates, llamadas a media noche; sms; mails, detallitos. Aunque no parezca, todavía quedan personas a las que les gusta el romance, y pues, resulta agradable todo el proceso de conquista.
Entonces, una noche, te sorprende llevándote a cenar a un restaurante lindo. Pide un buen vino, está guapísimo, huele bien. Tú estás despampanante, con tu mejor pinta, y a pesar de un día matador en el trabajo, todavía tienes energías.
Mientras comen un delicioso tiramisú, él te dice que ya van saliendo unas buenas semanas y que ha estado pensando en que lo mejor es que de una vez por todas te conviertas en su novia. Tú, aceptas de inmediato, sin hablar, sólo con un movimineto de cabeza en señal de sí y una sonrisa de imbécil en la cara.
La noche termina con otro beso candente, un poco más que los habituales. Y la inevitable frase, que pronuncias tú: "me llamas mañana?" Él afirma, te vuelve a besar, con más fuerza, así como para que entiendas una indirecta. Pero tú, no vas a aflojar. Esta noche, NO!!!!!
Y en ese mismo momento empieza la dinámica de las relaciones de pareja del siglo XXI.
3 comentarios:
jajaja nuevamente me has conqistado... yo!! yo soy de esas que aún prefieren el cortejo del romance...
me gusto el final, un toque bastante relista, en el cual nos haces ver lo animal que podemor llegar a ser.
(me gustaría contactarme contigo...
mi correo es marielantonia@gmail.com)
esperaré tener noticias tuyas..
nuevamente
un gusto leerte.
*Mariela
Preparate para la serie, porque se vienen más textos acerca de estas viscisitudes de la vida.
Te escribo en estos días. ABRAXO!
Yo quiero oir esos relatos en VIVO querida Cami, así que ya sabes. Nos demos un tiempito en la apretada agenda ;)
Un besote.
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