Hace unos días, planteé una duda a un amigo. Le decía que es frustrante cuando una mujer está sola y de pronto conoce a alguien que le mueve el piso y resulta que ese hombre es casado, o comprometido o gay. Entonces, ¿qué se hace?
No llego a entender la vaina, y hasta le he preguntado al Flaco de arriba: ¿ché, para qué me pones delante a este que reúne atributos deseables si está prohibido?
Y mi amigo, muy suelto de cuerpo, me contestó que así es la vida, que es lo que hay, y que se trata de administrar esas cosas. Yo no sé cómo se administra eso, no tengo idea. Además, me dice que no se puede tener todo en la vida. De acuerdo, pero tampoco considero que sea ideal que nos pongan delante un objeto de deseo que en la vida real es imposible.
¿Qué será mejor, sonreírle al pecado, poner cara de bruja mala o salir corriendo y meterse debajo de la cama?
2 comentarios:
Las tres cosas dependiendo del caso.
Cómo será eso de administrar no?
Uta, Vania, no sé bien...Complejo me parece en todo caso, y no creo que entren las leyes de la administración de empresas. JAJAJAJAJ! Beso.
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