Finalmente, se instala la cama entre ustedes. Inevitable. La primera vez no parece muy prometedora. Pero con el paso de los días y la constancia y la práctica, las cosas mejoran. No te puedes quejar. Ya tienes lo que querías hace tanto: una relación estable.
Con el transcurso de los días, de las semanas, ya empiezan las complicaciones, las preguntas -o más bien- las interrogaciones. Empiezan los celos, de uno de los dos lados, inevitablemente.
Quieres no ser tú la estigmatizada, pero caes en la misma red que algunas mujeres: eres una celosa patológica.
Es que la cama ya marca otros sentidos dentro de una relación: de posesión, de cierta pertenencia, de marcar territorio.
A veces resulta mejor ser una "villana", tomar al toro por las astas, convertirse en una poderosa mujer en la máxima expresión de sus capacidades sensuales y dominar al sujeto en cuestión en un dos por tres, látigo en mano y artes sexuales de por medio.
¿Cuál será la receta perfecta: dominatriz o cordero?
lunes, 24 de noviembre de 2008
martes, 18 de noviembre de 2008
Formalicemos (paso dos)
Bueeee...Pasaron el cine, las cenas, los besos candentes; las flores, chocolates, llamadas a media noche; sms; mails, detallitos. Aunque no parezca, todavía quedan personas a las que les gusta el romance, y pues, resulta agradable todo el proceso de conquista.
Entonces, una noche, te sorprende llevándote a cenar a un restaurante lindo. Pide un buen vino, está guapísimo, huele bien. Tú estás despampanante, con tu mejor pinta, y a pesar de un día matador en el trabajo, todavía tienes energías.
Mientras comen un delicioso tiramisú, él te dice que ya van saliendo unas buenas semanas y que ha estado pensando en que lo mejor es que de una vez por todas te conviertas en su novia. Tú, aceptas de inmediato, sin hablar, sólo con un movimineto de cabeza en señal de sí y una sonrisa de imbécil en la cara.
La noche termina con otro beso candente, un poco más que los habituales. Y la inevitable frase, que pronuncias tú: "me llamas mañana?" Él afirma, te vuelve a besar, con más fuerza, así como para que entiendas una indirecta. Pero tú, no vas a aflojar. Esta noche, NO!!!!!
Y en ese mismo momento empieza la dinámica de las relaciones de pareja del siglo XXI.
Entonces, una noche, te sorprende llevándote a cenar a un restaurante lindo. Pide un buen vino, está guapísimo, huele bien. Tú estás despampanante, con tu mejor pinta, y a pesar de un día matador en el trabajo, todavía tienes energías.
Mientras comen un delicioso tiramisú, él te dice que ya van saliendo unas buenas semanas y que ha estado pensando en que lo mejor es que de una vez por todas te conviertas en su novia. Tú, aceptas de inmediato, sin hablar, sólo con un movimineto de cabeza en señal de sí y una sonrisa de imbécil en la cara.
La noche termina con otro beso candente, un poco más que los habituales. Y la inevitable frase, que pronuncias tú: "me llamas mañana?" Él afirma, te vuelve a besar, con más fuerza, así como para que entiendas una indirecta. Pero tú, no vas a aflojar. Esta noche, NO!!!!!
Y en ese mismo momento empieza la dinámica de las relaciones de pareja del siglo XXI.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Mejor cine que cama (paso uno)
Usualmente creía estar enamorada después de un beso. Hoy, puedo sentirme atraída, intrigada, enternecida. Pero enamorada, ya no. Al menos no como antes. La cosa viene después, con calma, no como estampida de búfalos. Es decir, ya no quedo plana.
Creo que no es que la vida a una la hace dura, es sólo que una crece y van bajando los impulsos (no las hormonas, POR SUERTE!) y una por ahí se vuelve más racional y hasta menos ilusa. Nos deja de afectar el hecho de que estamos solas, y las pinceladas estremecedoras como un beso, ya no nos hacen el mismo frizzz en el alma y la panza. Al menos, no en un segundo que se prolonga por días de días. Tal vez a estas alturas es todo más sencillo. Así parece.
El último fin de semana, a parte de bailar mucho, charlar, tomar unas chelas y unos whiskys (por suerte estaba borracha, pero me acuerdo), me entretuve besando una boca hermosa, que jamás pensé iba a besar. No puedo sentirme enamorada, pero sí feliz. Y creo, un poco más completa.
Con algo tan sencillo como un acercamiento de esos con alguien de alucine, vale la pena. Sin preguntas más tarde, ni ideas de compromisos, ni obligaciones de llamadas, menos una cama como paso siguiente. Mejor sería, en todo caso, el cine, una buena pizza y una charla divertida. Hacer eso muchas veces, combinar las salidas con unos tragos a veces, una cena en un lugar de lujo (chido, cheto), un paseo por un parque, un té a media tarde; y recién después, pensar en la cama, para que sea complemento y no se convierta luego en la excusa de salir corriendo.
jueves, 6 de noviembre de 2008
Esto es lo que hay
Hace unos días, planteé una duda a un amigo. Le decía que es frustrante cuando una mujer está sola y de pronto conoce a alguien que le mueve el piso y resulta que ese hombre es casado, o comprometido o gay. Entonces, ¿qué se hace?
No llego a entender la vaina, y hasta le he preguntado al Flaco de arriba: ¿ché, para qué me pones delante a este que reúne atributos deseables si está prohibido?
Y mi amigo, muy suelto de cuerpo, me contestó que así es la vida, que es lo que hay, y que se trata de administrar esas cosas. Yo no sé cómo se administra eso, no tengo idea. Además, me dice que no se puede tener todo en la vida. De acuerdo, pero tampoco considero que sea ideal que nos pongan delante un objeto de deseo que en la vida real es imposible.
¿Qué será mejor, sonreírle al pecado, poner cara de bruja mala o salir corriendo y meterse debajo de la cama?
No llego a entender la vaina, y hasta le he preguntado al Flaco de arriba: ¿ché, para qué me pones delante a este que reúne atributos deseables si está prohibido?
Y mi amigo, muy suelto de cuerpo, me contestó que así es la vida, que es lo que hay, y que se trata de administrar esas cosas. Yo no sé cómo se administra eso, no tengo idea. Además, me dice que no se puede tener todo en la vida. De acuerdo, pero tampoco considero que sea ideal que nos pongan delante un objeto de deseo que en la vida real es imposible.
¿Qué será mejor, sonreírle al pecado, poner cara de bruja mala o salir corriendo y meterse debajo de la cama?
miércoles, 15 de octubre de 2008
Mandamientos
Dice en uno de los mandamientos: no desearás la mujer del prójimo. Hoy, no sólo se desea la mujer del prójimo, sino el hombre del prójimo o el de la prójima o la mujer de la prójima. Se ha armado un revuelto alucinante en la actual sociedad con respecto a esto del deseo y las tendencias sexuales. Hay para todo el mundo y todos los gustos. Heterosexuales, bisexuales, homosexuales, transexuales, metrosexuales. Y la verdad, ya no sé cuántos "...sexuales" más.
Cada quien en lo suyo, tratando de no involucrarse en historias difíciles, pues resulta que es igual si eres hetero u homo. Los quilombos son los mismos, hay celos, infidelidades. Somos seres humanos, nos equivocamos y hoy por hoy nos caracterizamos por mantenernos alejados de ciertos valores. O por ahí cada uno ya tiene sus propios valores lejos de las creencias preestablecidas. Al final de cuentas, ¿quién dicta la lista de valores?¿la sociedad?¿la religión?¿uno mismo?
La lógica sería mantenerse en la riel personal, tratar de ubicarse en los marcos de aquello que uno cree es lo mejor. Salir del closet cuando hay que salir, desear a una mujer si eres mujer sin hacer un drama; disfrutar viendo la musculatura de un hombre si eres hombre, dejarse llevar por las hormonas si eres mujer y se te presenta un hombre o viceversa.
Y desear la mujer del prójimo no es tan malo, se da una emoción picante y gratifica el hecho de saberse viva.
Cada quien en lo suyo, tratando de no involucrarse en historias difíciles, pues resulta que es igual si eres hetero u homo. Los quilombos son los mismos, hay celos, infidelidades. Somos seres humanos, nos equivocamos y hoy por hoy nos caracterizamos por mantenernos alejados de ciertos valores. O por ahí cada uno ya tiene sus propios valores lejos de las creencias preestablecidas. Al final de cuentas, ¿quién dicta la lista de valores?¿la sociedad?¿la religión?¿uno mismo?
La lógica sería mantenerse en la riel personal, tratar de ubicarse en los marcos de aquello que uno cree es lo mejor. Salir del closet cuando hay que salir, desear a una mujer si eres mujer sin hacer un drama; disfrutar viendo la musculatura de un hombre si eres hombre, dejarse llevar por las hormonas si eres mujer y se te presenta un hombre o viceversa.
Y desear la mujer del prójimo no es tan malo, se da una emoción picante y gratifica el hecho de saberse viva.
martes, 23 de septiembre de 2008
No es chairo...
Decidir qué hacer con las dudas.
Saltar al abismo.
Volver a creer.
Soltar los apegos.
Caminar en al cuerda floja con paso seguro.
Ver las noticias y tratar de entender lo que mueve a la gente para actuar como actúa.
Sentir que de a poco nos vamos alejando de lo humano.
Saber que estamos entrando en una seria crisis social y de valores.
Tener dos lugares para escaparse y saber que por ahí no te dan VISA.
Pensar en hacer lo tuyo y preguntarte: ¿será que vale la pena en Bolivia, hoy por hoy?
Ordenar la biblioteca y darse cuenta que hay más de cien títulos que ni hojeaste.
Escucharse a una misma diciendo: "tengo que trabajar, tengo que trabajar".
Ponerse bien puesto el cinturón y hacer lo que a una le da la gana. En realidad esto último viene siendo lo más fácil. Tal vez sólo hace falta dejarse caer.
Saltar al abismo.
Volver a creer.
Soltar los apegos.
Caminar en al cuerda floja con paso seguro.
Ver las noticias y tratar de entender lo que mueve a la gente para actuar como actúa.
Sentir que de a poco nos vamos alejando de lo humano.
Saber que estamos entrando en una seria crisis social y de valores.
Tener dos lugares para escaparse y saber que por ahí no te dan VISA.
Pensar en hacer lo tuyo y preguntarte: ¿será que vale la pena en Bolivia, hoy por hoy?
Ordenar la biblioteca y darse cuenta que hay más de cien títulos que ni hojeaste.
Escucharse a una misma diciendo: "tengo que trabajar, tengo que trabajar".
Ponerse bien puesto el cinturón y hacer lo que a una le da la gana. En realidad esto último viene siendo lo más fácil. Tal vez sólo hace falta dejarse caer.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
Paradoja
Ella estaba segura de quererlo. Había pensado mucho en sus labios, en sus ojos. Le gustaba su pelo cano, medio largo, enrulado. Estaba sola hacía mucho tiempo y él, parecía reunir una serie de condiciones que a ella le atraían como para estar con alguien.
Estar...¿Qué es estar con alguien?¿Salir?¿Hacer el amor?¿Besarse, conversar, tomar helados, ir al cine, compartir una casa?
Ella ya no sabía qué era eso. Él, no quería eso. En apariencia, porque se ponía rígido cuando ella se acercaba demasiado. Y ella intuía que no quería que lo bese, que lo toque. No otra vez. Hacía un mes que habían dormido juntos. A ella le costó levantarse de la cama e irse. Las sábanas estaba deliciosamente calientes.
Él no dio la talla. A los dos días, la dejó plantada. -Será más fácil así-, pensó. Ella se quedó en silencio, cerca, intentando darle otro beso, cuantas veces coincidieron, en cuanto lugar coincidieron.
Ella es una mujer hermosa, elegante, alta y delgada, con enormes ojos verdes y una cabellera rojiza que la hace totalmente deseable. Él no es más que un flaco desgarbado, sin ninguna gracia.
Así son estas cosas, amores ciegos, gustos raros...El día a día de la sociedad líquida.
Estar...¿Qué es estar con alguien?¿Salir?¿Hacer el amor?¿Besarse, conversar, tomar helados, ir al cine, compartir una casa?
Ella ya no sabía qué era eso. Él, no quería eso. En apariencia, porque se ponía rígido cuando ella se acercaba demasiado. Y ella intuía que no quería que lo bese, que lo toque. No otra vez. Hacía un mes que habían dormido juntos. A ella le costó levantarse de la cama e irse. Las sábanas estaba deliciosamente calientes.
Él no dio la talla. A los dos días, la dejó plantada. -Será más fácil así-, pensó. Ella se quedó en silencio, cerca, intentando darle otro beso, cuantas veces coincidieron, en cuanto lugar coincidieron.
Ella es una mujer hermosa, elegante, alta y delgada, con enormes ojos verdes y una cabellera rojiza que la hace totalmente deseable. Él no es más que un flaco desgarbado, sin ninguna gracia.
Así son estas cosas, amores ciegos, gustos raros...El día a día de la sociedad líquida.
lunes, 8 de septiembre de 2008
En picada

¿Sabes lo que es caerse de las nubes? Probablemente no tengas idea. Estaba volando muy alto, casi casi había tocado un cielo, no el que cuentan en la Biblia, no el idílico. Digamos un techo, un lugar al que quería llegar y hacia donde había orientado toda búsqueda.
Llegué. Toqué una puerta, esperé que me abrieran. Pero nada. No sucedió y no va a suceder. ¿Por qué? "Tengo terror", me dicen. ¿Sabes lo que es negarse la posibilidad de querer a alguien por terror? Qué tontería, ¿verdad?
Así me encontré con ese corazón agazapado, enjaulado, triste, desgastándose en la inutilidad de sufrir por culpa de un fantasma. Por culpa propia también. Necesidad vana de autocastigarse y negarse la oportunidad de dar un paso más allá. Detenido. Qué lástima.
Entonces, tras la negación de aceptar que se muere porque lo amen, el corazón se cayó en picada, desde su techo. Se estrelló en el asfalto y despertó magullado, con la enorme duda de recomponerse y volver a caminar.
Yo, aunque me caí y me lastimé las alas una vez más, he decidido volver a pararme. Siempre hay algo más, siempre hay un motivo para estar de pie.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Siempre hay algo más
Hace tiempo dejé este espacio. Hoy, hay más ganas que antes y más historias para compartir.
-Lo siento por las manías-, dije medio riendo. Respiré profundo y volví a retomar una explicación que nadie me había pedido:-mi casa está patas arriba. No he ordenado mucho. La tele...perdón, está prendida porque esta es la hora en la que me despierto todos los días. Esto de estar tanto tiempo sola, me hace perder la costumbre de tener a otro de quien ocuparme-.
Él sólo dijo que mi cuarto le gusta mucho; lo dijo varias veces. Me quedó claro. Y bueno, a mí me gusta mucho mi escondite. Él me preguntó de quién me escondo.Pensé "de mí misma, de tí, de situaciones como esta". Y respondí con una mentira, contándole que no me escondo de nadie, que mi cuarto me gusta y que prefiero pasar ahí varias horas.
Llegamos de día y no le pude enseñar el efecto de la lámpara turquesa -se rió por el comentario tan "chulo". Por tanto, no pude dormir, ni una hora seguida. Él sí, hasta roncó. Extrañamente no me molestaron los ronquidos. Tal vez porque el chico es tan lindo, que lo disculpo.
¿Cómo hace una para abrir un espacio y tiempo paralelos en la vida?¿Así como para no separarse nunca de un encuentro casual del que te has enamorado en dos minutos y volverlo esencial? No tengo ni una idea.
Y tal vez es mejor que no se convierta en nada más, ni serio, ni importante, ni nada. Mejor que pase, que me siga haciendo cosquillas en la panza y que me deje recordar la buena onda, el saber poco o nada.
No se había metido nunca en la cama de una escritora; yo no había metido un hombre de verdad en mi cama hace mucho.
Me di cuenta esta mañana cuando desperté, que no tenemos forma de contactarnos. Y tal vez hoy sólo importe la sensación de sus labios en los míos y esta especie de vértigo.
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